sábado, 17 de enero de 2009

La Vida

Unos se marchan, otros llegan. Esa es la vida. Viernes, justo un mes y un día después de la partida de mi padre y exactamente la víspera de sus 81, nació Daniel, el noveno de mis sobrinos, hijo de mi hermano. Como el príncipe hebreo que se mantuvo incontaminado en la corte de Nabuconodosor, así le pido a Dios que le ayude a permanecer.

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