¡Avanti, Honduras!
“¡Baño de sangre! ¡Baño de sangre…!”, graznó el cuervo venezolano. El saldo: dos muertos y todo listo para comenzar el diálogo. Por primera vez en la historia, que yo recuerde, Honduras es el protagonista del interminable culebrón del devenir político latinoamericano. Pero en buena hora. Aunque los torquemadas internacionales lo condenan a la hoguera, finalmente un país se reveló contra la moda de los caudillos regionales, quienes se valen de la democracia para llegar a la silla presidencial, y de inmediato se arrogan el derecho de pisotearla con el afán de perpetuarse en el poder, dizque en nombre del pueblo. Es curioso, mientras Zelaya al estilo de su tutor Chávez y sus condiscípulos del área, hacía presión para reelegirse, sin importarle la violación constitucional, nadie emitió la mínima palabra. Pasivos, todos miraban y de seguro alguno que otro se frotaba las manos, y no faltaría el que le hiciera una llamadita telefónica para alentarlo, a fin de cuentas ya tenía el visto bueno d...