lunes, 16 de julio de 2012

Efecto Bumerán

Como una avalancha, que luego de arrancar desde la cumbre de la montaña no hay quien la detenga y cada vez se hace mayor, es el tráfico de mujeres y niñas con destino al comercio sexual. Las estadísticas hablan por sí solas y las fronteras son testigo del continuo fluir de esta mercancía codiciada por muchos. Ya sea por la complicidad de las autoridades o por la destreza de los traficantes para enmascarar su ilegalidad, cada vez son más las féminas que como parte del paisaje urbano ofrecen sus servicios. Las organizaciones feministas no se ponen de acuerdo. Unas proponen legalizar la prostitución, algo que sería como echarles un brazo sobre el hombro a los tratantes y proxenetas. Otras arremeten con odio en contra de los hombres, pretendiendo excluirlos de sus vidas, como si tal fuera una respuesta adecuada. Algunas consideran la urgencia de un cambio en el discurso socio-cultural, en pos de la modelación de una mentalidad renovada en las nuevas generaciones. Se habla del “efecto bumerán” por el feminismo a ultranza. Pero más allá de los foros, las discusiones y debates, existe una realidad tajante y cruel, que exige de acciones urgentes y mancomunadas. No son las mujeres las abusadas ni los hombres los abusadores, es el género humano el agredido por nosotros mismos. No basta con no consumir sexo comercial ni pornografía. No es suficiente con erigirnos ciudadanos modelos, padres e hijos ejemplares. Se hace necesario actuar. El verdadero “efecto bumerán” que nos retrotrae y hace cómplices de las nuevas formas de esclavitud, es nuestra indiferencia ante lo que destruye a la humanidad.

domingo, 15 de julio de 2012

En la retaguardia

Llevada al cine por Francisco Lombardi, la novela ‘Pantaleón y las visitadoras’, de Mario Vargas Llosa, cuenta la creación de un cuerpo de prostitutas para servir a los soldados destacados en las selvas peruanas. Con un trasfondo humorístico y con mucho festín por parte de las mujeres y los rasos, la obra deja la idea de que solo a un escritor con gran talento y vis cómica se le puede ocurrir algo así. Sin embargo, estudiar la historia bélica demuestra que Vargas Llosa apenas reflejó algo que quizá tenga raíces verdaderas en su país de origen, pero que desde la Segunda Guerra Mundial es una práctica usual. Todo parece indicar que fueron los japoneses quienes pusieron en práctica por primera vez, la idea de levantar la moral de sus soldados en el campo de batalla a través del sexo. Eso trajo consigo la esclavización sexual de entre 150 mil y 200 mil mujeres, oriundas de múltiples países asiáticos, cuya manera de servir a la causa en aquella contienda, era dándole placer a los hombres que peleaban bajo la bandera del sol naciente. A partir de entonces, en la retaguardia de casi todos los ejércitos que van a la guerra, es posible encontrar a las comfort women, como se les llama eufemísticamente, con la pretendida intención de ennoblecer la situación de las miles y miles de féminas que son traficadas, vendidas, reclutadas, obligadas a satisfacer los instintos sexuales de los soldados. Lo bochornoso es que existen evidencias de que incluso el ejército norteamericano está involucrado en este escandaloso asunto, pues aunque oficialmente no maneja burdeles ni casas de citas, sí recibe el servicio de contratistas civiles cuyo negocio es la trata y la prostitución enmascaradas detrás de falsas fachadas.

sábado, 14 de julio de 2012

La gran oferta

La oferta y la demanda son elementos inseparables de una ley económica que rige los mercados. Uno depende del otro y están llamados a complementarse en cada acción mercantil. Hoy día los mercados se han diversificado y especializado de tal manera que basta con desear algo para tenerlo a la mano. Lo anterior es algo que se cumple a pies juntillas en el mercado del sexo. No hay deseo, capricho o aberración por parte de un individuo, que no sea satisfecho en el mundo de la prostitución y la pornografía. Este es un ámbito en el que no existen límites. Incluso, tal y como ocurre en los mercados comunes, los comerciantes juegan con la creación de “novedades” para despertar y estimular la demanda (No es un secreto que el comercio sexual ha alcanzado estándares similares y, en ocasiones superiores, al de armas y drogas, históricamente los ocupantes de los primeros puestos). Esta imparable carrera por ganar dinero a toda costa, es la responsable en gran medida de que las mujeres adultas hayan dejado de ser la oferta más lucrativa de los comerciantes del sexo. Los menores de ambos géneros, se han convertido en la gran oferta, pues además de satisfacer a la corrupta clientela, deja cuantiosas ganancias.

viernes, 13 de julio de 2012

Negocio de Estado

Un pulpo de múltiples y alargados tentáculos abraza al planeta tierra. Es la representación gráfica de las rutas del tráfico de mujeres, niñas y niños, destinados a la explotación sexual. Un interminable flujo que va de los campos a las ciudades, de las ciudades a los balnearios, de los países pobres a los ricos, de América del Sur a América del Norte, de África a Europa, de Europa del Este a Arabia, de Asia a… Es como si la humanidad entera se moviera con una meta única: el sexo. En muchos países la prostitución es ilegal y en otros, como Turquía, los prostíbulos son manejados por el gobierno y representan una jugosa fuente de ingresos a las arcas estatales. Pero más allá del tratamiento oficial al ejercicio del denominado oficio más antiguo, está el truculento submundo que se mueve alrededor de este negocio y que salpica con sus ganancias no solo a los proxenetas y traficantes, quienes a veces constituyen los eslabones más débiles o visibles de la cadena. Una profunda investigación de las redes de tráfico humano con fines sexuales, puede dar más de una sorpresa. Especialmente porque pueden conducir a personajes públicos de renombre en la política o en áreas de prominencia social. Algunos de estos son accionistas directos del negocio, y un buen número consumidores comprometidos con los dueños de burdeles y establecimientos. Muchas campañas políticas han sido respaldadas por el dinero sucio de la trata de personas. No en balde las fronteras transnacionales son cada vez más porosas y los capos de la trata cada vez más intocables.

jueves, 12 de julio de 2012

I dream a dream (Víctimas de sus sueños)

Cada año se cuentan por miles las adolescentes y mujeres, que son arrancadas de sus hogares y vendidas a las redes nacionales e internacionales de tráfico y prostitución. La mayoría nunca más vuelve a ver a sus familiares. Algunas “afortunadas” regresan al cabo del tiempo, magulladas por los maltratos físicos y psicológicos, y con una insoportable carga de frustración doblándoles las espaldas. El modus operandi de los secuestradores es invariable: promesas de buenos trabajos y de una vida alejada de la pobreza, que seducen a las muchachas y a sus adultos. Los testimonios de aquellas que han logrado huir o de las que aun sometidas tienen la valentía de contar sus historias, hablan de sueños convertidos en pesadillas. El mundo de oropel que venden los medios de comunicación, al estilo del viejo cuento infantil de ‘Cenicienta’, deviene meta para las jóvenes nacidas y crecidas en medio de familias de pocos recursos económicos. Y esa brecha forjada a base de ilusión, falsedad y apariencia, es aprovechada para transformar a las incautas en esclavas desechables de un mundo real, duro, aplastante.

miércoles, 11 de julio de 2012

¿Cuál es la diferencia?

Estados Unidos fue el primer país en el mundo, que decidió legislar acerca de la publicación en Internet y otros medios de comunicación, los datos y fotografías de aquellas personas que han cumplido sentencia por depredación sexual. La denominada Ley Megan, aprobada por el presidente Bill Clinton, y que lleva el nombre de una niña de siete años, violada y asesinada en 1994, en Hamilton Township, Nueva Jersey, ha sido imitada o seguida por otras naciones occidentales, que han creído más importante proteger a los infantes que a los delincuentes. Aunque sujeta a fuertes debates políticos y mediáticos en los diferentes países que han optado por esta medida extrema, al final en la mayoría ha primado el acuerdo de poner coto a una tendencia que lamentablemente muestra cifras crecientes en todas partes. Basta con mirar el mapa de los abusadores de niños en cualquier ciudad o vecindad norteamericana, accesible en la página web de Family Watch Dog (www.familywatchdog.us), para despertar a una realidad alarmante. Calificados como enfermos mentales por unos, como inadaptados sociales por otros, documentados por la literatura científica y las leyes, y sometidos a tratamientos psiquiátricos, por lo general los depredadores sexuales reciben el rechazo de la sociedad, cuyas leyes morales se levantan contra las manifestaciones de abuso infantil. Sin embargo, habría que preguntarse cuál es la diferencia entre estos individuos y aquellos que se hacen cómplice de la explotación sexual comercial de menores, al disfrutar del turismo sexual en países caribeños, asiáticos e, incluso, occidentales.

martes, 10 de julio de 2012

El estigma de ser mujer

El don de la vida para millones de mujeres en el mundo es un estigma. Aun antes de nacer ya están sometidas a riesgos y maltratos indecibles. Al extremo de negárseles ver la luz en caso de ser conocido el sexo femenino del nonato. En regiones de Asia, África y Latinoamérica, tienen menos valor que los animales de carga. Un refrán africano dice: “Trata mejor a tu camello que a tu mujer”. En Europa y Estados Unidos han sido denunciados casos de discriminación laboral por el sexo, lo que incluye puestos de trabajo desfavorecidos y salarios más bajos con respecto a los hombres. La pobreza es una vil aliada. Los roles del varón y de la hembra dentro de las familias, son llevados a extremos aberrantes. Muchas veces para los padres es una maldición de los dioses el nacimiento de una niña, especialmente si es la primogénita. Una reciente noticia daba crédito de un padre y un tío en Pilkhua, estado de Uttar Pradesh, India, quienes con el consentimiento de la madre quemaron en un rito tántrico, a una bebita de dos meses de nacida, para propiciar que el próximo hijo de la pareja fuera varón y naciera saludable. La mujer vista como ciudadano de segunda categoría o como objeto de cambio o sexual, entre tantísimos conceptos discriminatorios arraigados en las culturas de los pueblos, conforman el caldo de cultivo ideal para que ellas sean lanzadas en manos de las mafias nacionales e internacionales, que las convierten en lucrativas máquinas de hacer dinero mediante la prostitución y la pornografía.

lunes, 9 de julio de 2012

Nuevo rostro. Nuevas rutas. Nuevas formas

A lo largo del devenir humano, el rostro de la esclavitud se ha metamorfoseado. Junto con los cambios en los patrones sociales, el concepto y la práctica de este antiguo mal, se ha adaptado sugiriendo novedosas e inimaginables formas. Por lo mismo han variado las rutas internacionales de traslado de personas destinadas a la explotación. Si bien en Occidente la esclavitud fue abolida oficialmente en el siglo XIX, no fue hasta 1962 que ocurrió en la Península Arábiga, y en 1980 en Mauritania, país africano cuya historia está ligada al dominio del Imperio Romano en ese continente. Esto indica que aunque en el pensamiento occidental contemporáneo resulta escandalosa la idea de la existencia de esclavos en la actualidad, lo cierto es que cuando el rock y el pop ya movían grandes multitudes, todavía existían estados cuyas leyes apañaban los métodos más arcaicos de esclavismo. También da a entender que en la historia de la humanidad la esclavitud es una constante, que se ha diversificado y multiplicado, permitiendo que en las diferentes épocas convivan disimiles variantes de esta enajenante industria. Y que así como en otros tiempos su aceptación por parte de la sociedad era la principal traba para la definitiva abolición, la ignorancia de su supervivencia hoy día es el principal estímulo para que continúe creciendo.