jueves, 27 de agosto de 2009

Usain Bolt es el viento

Impactado por las hazañas del jamaicano Usain Bolt en Berlín, desde La Habana mi amigo ENMANUEL CASTELLS CARRION me hizo llegar unos emocionados escritos, que desde hace varios días estaban en mi buzón de correo electrónico sin poder ubicarlos aquí. Llegada la oportunidad, que es decir mi free-time, no escatimo en compartirlos con los lectores habituales y eventuales de este blog.BIPOLARIDAD EN EL CIELO
Acaban de cerrarse las puertas del estadio Olímpico de Berlín, capital de Alemania. Aún llueven las noticias acerca de los milagros, las sorpresas, los asombros, las tristezas y las decepciones que se generaron durante el Campeonato Mundial de Atletismo.
No voy a dar datos estadísticos ni hablar del papel o lugar de la delegación cubana en la magna cita. El domingo pasado escribí un pequeño post acerca de Usain Bolt y su electrónico record en los 100 metros planos y que ahora incluyo junto a esta nota agregada pues el bólido jamaicano siguió días después electrificando los sensoriales humanos con sus carreras extra terrenales, donde se le ve salir con una arrancada casi natural al resto de los competidores, pero a los pocos metros de la salida comienza a convertirse en una franja verde amarilla que va dejando una estela de luz a lo largo de los 200 metros o del relevo 4 x 100.
Por si fuera poco con la marca obtenida en los 100 metros planos, un día antes de su cumpleaños 23, el pasado 20 de agosto (y a un año exacto de su record olímpico en China con la espantosa marca de 19.30) Usain Bolt volvió a encubrir su condición irracional de velocista humano, se plegó las alas mitológicas con que Hermes le trasmite los mensajes de Dios y salió disparado desde el cañón de sus piernas para cronometrar un tiempo que solo se le concede a los ángeles: 19 segundos y 19 centésimas en la distancia de los 200 metros, su carrera favorita.
Dos días después, luego de confesar que se sentía agotado, junto a su patrulla de coterráneos: Asafa Powell, Steve Mullings y Michael Frater, volvió a formar parte de la cuarteta del relevo 4 x 100 obteniendo así (otra vez) el triple titulo de oro en el certamen, suceso idéntico al del año pasado en la capital de China.
He leído casi todas las notas de prensa que se han editado acerca de este fenómeno y casi todos concuerdan en que Bolt no es de esta galaxia. Han intentado acusarlo de doping pero los encargados de estas pruebas siguen aseverando que Usain “es un atleta limpio”. El propio recordista ha dicho que cuando corre, no piensa en las marcas, que solo piensa en ganar y en correr mucho, mucho, mucho…
Ya se sabe que el cielo es infinito, ni chato ni ancho, ni largo ni estrecho, ni profundo ni llano, pero imaginando que tiene dos polos, podemos asegurar que en el Norte, aparte de Dios, está Usain Bolt. Y que en el Sur, aparte de Dios otra vez y siempre, también está Usain Bolt. De eso no me queda dudas.

ESE HOMBRE ES EL VIENTO
Dicen que en el momento exacto que Usain Bolt paró el cronómetro en 9.58 en el Estadio Olímpico de Berlín, Alemania, en su natal Jamaica sopló un viento tan fuerte que los nativos de la isla caribeña perdieron la cordura, se nubló la lucidez, y el espanto primo hermano del asombro quedó maqueteado en la mejilla de todos los rostros de Trelawny, el pueblo que lo viera nacer hace ya 23 años.
El mito de los 100 metros planos ha sido aquellos record que bajen de los 10 segundos. El hombre ofrece una demostración cada vez mayor de lo que es capaz de hacer desde sus herramientas internas como el esfuerzo personal y el don inobjetable de poseer determinado dote para un evento especial de la vida.
Usain Bolt ya está en la mira de otro tipo de análisis. Desde niño es conocido en su pueblo natal como The Lightning (El relámpago), y después de las aventuras ganadas en Beiging donde se le vio correr no solo con una velocidad asombrosa, sino con una comodidad poco común en velocistas de su estirpe, se inició la leyenda de un hombre que acaba de petrificar su propio mito al detener el reloj en la cuenta de 9.58, lo nunca antes visto, lo nunca antes sucedido, lo nunca antes esperado, lo nunca antes calculado, lo nunca antes (ni siquiera) imaginado.
Asumo de buen gusto el chiste de que ya viene siendo hora en que Usain Bolt se quite el traje de ser humano para ver cómo es de verdad un extraterrestre, pues su nueva marca mundial lo coloca de a lleno en el olimpo de los dioses reales, este con la suerte todavía de que es tangible y palpable.
Comprendo entonces el rostro contrariado de Tyson Gay (su mayor rival, o viceversa?) cuando en magnífico tiempo de 9.71, tercera mejor marca de todos los tiempos, no pudo darle alcance a la flecha que se le disparó delante de sus ojos.
Asafa Powell, el coterráneo de Usain Bolt, otro grande entre los grandes, se quedó feliz con el 9.84 que le dio el Bronce Mundial y le quitó de encima el estigma de no ser un corredor de varias carreras fuertes.
Feliz como se muestra siempre, relajado, bromista con las cámaras y dominando la atención de todos los lentes, Usain Bolt parece seguir siendo a esta altura un niño grande que juega a correr mucho, como decíamos en mi tiempo de infancias: “A que no me cojes”, y salir como una bala, a cuestionar si él es el parámetro con que miden la velocidad de la luz o sencillamente callarnos porque ese hombre es el viento.

sábado, 22 de agosto de 2009

La historia según Tarantino

Acabada de estrenar en los Estados Unidos, luego de una tibia acogida en Cannes ’09, el más reciente filme del polémico Quentin Tarantino, ‘Inglorious Basterds’, nos remite a la Francia de la Segunda Guerra Mundial, ocupada por los nazis.
Con el nombre estelar de Brad Pitt a la cabeza del reparto de actores, a pesar de que la suya no es la actuación más brillante, la película está estructurada en capítulos donde se cuentan dos historias que se anudan al final para llevar la ópera a su clímax.
Una de las historias es la de Shosanna Dreyfus, encarnada por la bellísima actriz francesa Melanie Laurent, quien al inicio de la cinta escapa de la muerte a manos del cruel e inteligente oficial SS Hans Landa (Christoph Waltz), y luego reaparece en París como propietaria de un cine donde tendrá lugar el momento culminante de la creación del autor de ‘Reservoir Dogs’ (1992).
(MELANIE lAURENT COMO SHOSANNA DREYFUS)
La otra historia es la del grupo suicida judío-americano “Los Bastardos”, cuyo jefe es Aldo Raine (Brad Pitt), que tenía la misión de infiltrar la jerarquía hitleriana en la capital francesa y ejecutar a cuanto alemán pudiera capturar.
A lo largo de casi dos horas y media, Tarantino, quien también escribió el guión, hace lo que acostumbra Hollywood: reinventar la realidad de modo que el sueño del espectador se realice, poniendo en lugar especial, por supuesto, la figura del americano.
En este caso el nazismo queda descabezado en el cine parisino de Shosanna, lugar de estreno de una producción aupada por Joseph Goebbels, el gran creador de la maquinaria propagandística alemana, acompañado en su balcón nada más y nada menos que por el mismísimo Adolf Hitler.
Precisamente esa parte del atentado en la sala cinematográfica, donde sin previo acuerdo se combinan las intenciones de Shosanna y “Los Bastardos” de fulminar el alto mando alemán, es la que hace endeble y truculenta la obra.
¿Quién podrá creer que en la presencia del Führer y de su segundo, Goebbels, la guardia de seguridad iba estar tan distraída para permitir a “Los Bastardos” y a Shosanna con su cómplice actuar libremente?
Pero, en fin, soñar no está prohibido, solemos decir en situaciones como estas, y sin dudas Tarantino se dejó llevar por su vasta imaginación y supongo que por un recóndito odio al nazismo, hasta el extremo de reconstruir la historia a su manera.
Aun así resulta entretenido ver ‘Inglourious Basterds’, que no deja de estar bien hecha desde el punto de vista técnico, con una narración sostenida y entretejida de forma elegante, con buena dosis de violencia (de lo contrario dudaríamos quien es el autor), y con actuaciones destacables como las del austriaco Christoph Waltz, la bellísima (reitero) Melanie Laurent y la alemana Diane Kruger.

lunes, 17 de agosto de 2009

La camisa roja

¿Estaría preparado Juanes para la polémica desatada por su anuncio de hacer un concierto por la paz en La Habana? A saber. Aunque alguien argumenta que todo responde a una campaña publicitaria de la que muchos están tomando su tajada, lo más probable es que lo haya pensado de manera pueril, creyendo que recibiría honores de héroe y que detrás de él marcharía una fila de artistas con ideas progresistas.
Soy de la opinión que un concierto más o uno menos, no mejorará ni empeorará la situación cubana. Durante media centuria son muchos los que han ido y venido de la Isla. Incontables los amigos que se han convertido en enemigos y viceversa. Cientos los que han hablado a favor y en contra, y también los que se han retractado de sus palabras. Sin embargo, el régimen se mantiene estoico, las mareas chocan contra sus muros sin lograr derribarlo.
No sería ni el primero ni el último que en nombre de un supuesto apoliticismo o de una conciencia izquierdista, coquetee con el gobierno insular. Las estrellas de Hollywood nos tienen acostumbrados y no por ello dejan de hacer sus películas y sus millones cada año. Al final una cosa no está reñida con la otra, por el contrario a veces esas “irreverencias” ayudan a crecer las cuentas bancarias.
Pero he aprendido que nada hay gratuito, menos en esta época especializada en esconder tras las escenografías más inofensivas, los mensajes más agresivos. Y, asimismo, que las novatadas se pagan caro. Quizá la ponzoña no vaya por parte del cantante, quien no dudo haya albergado las mejores intenciones en su idea, además de un olímpico desconocimiento de sus posibles connotaciones. El trasfondo viene por parte de aquellos que por adelantado se saborean por la trascendencia del suceso.
No hay que ser ducho en asuntos políticos para percibir algo raro en la anuencia de los gobernadores cubanos de prestar la Plaza de la Revolución para un concierto de un artista internacional de moda que proclamará la paz en una nación que lleva medio siglo montada en una balsa de aceite. Como mismo hay gato encerrado en la complacencia de la Secretaria de Estado norteamericana en que Juanes y todo el que quiera ir a cantar a La Habana, lo haga.
Por una parte, porque la experiencia de estos 50 años nos dice de la habilidad de los insulares para atrapar en sus redes a todo el que se le acerca, no importan sus intenciones, y aun más para anotarse un tanto ideológico favorable de cualquier acontecimiento que tenga espacio en el país o allende sus mares si es que tiene alguna relación con él. Y por otra, porque el brusco giro del discurso estadounidense hacia Cuba no pasa de ser un anzuelo que ni el más incauto pececillo se traga.
Y en medio de todo esto el pobre de Juanes se da la tarea de enfrentarse a voz en cuello contra los que lo cuestionan. Supongo que sean los días más álgidos de su carrera artística: acostumbrado al éxito, se le debe hacer raro que de pronto la tortilla se le haya virado y esté situado entre dos aguas. Ir o no ir, esa es la cuestión. Alguno que otro se ha encargado de recordarle al inefable Oscar de León, que llegó besando la tierra cubana y luego se lavó la boca públicamente como muestra de arrepentimiento por el desliz que le trajo no pocos dolores de cabeza.
Los últimos aportes a la fototeca del famoso de La camisa negra, están para chuparse los dedos. Hace poco lo vimos de tú a tú con Hillary Clinton. Ahora elnuevoherald.com lo presenta, gracias a la gentileza de lajiribilla.com, en un fraternal abrazo con Amaury Pérez, quien dirigirá el espectáculo previsto para el 20 de septiembre, y Silvio Rodríguez, uno de sus invitados… Nada, que debemos estar preparados, no sea que como colofón se nos aparezca tomado de la mano con Raúl y quién sabe si hasta en los aposentos secretos de Fidel. Todo puede pasar.
El colombiano parece un hombre de convicción, dispuesto a seguir su aventura pacifista sin importarle las consecuencias. Eso significa que el concierto de La Habana va, mientras tanto goza de una publicidad gratuita sin precedentes. Cada jornada aparece un nuevo titular sobre el tema compitiendo con los sucesos más importantes del mundo, y lo mejor o lo peor, no sé bien, es que todavía falta mucho por hablar.

sábado, 8 de agosto de 2009

Fuentes en Plaza

La colonización de gran parte de España por los moros durante ocho siglos, dejó una amplia herencia cultural, que gracias a los viajes de conquista realizados a partir del siglo XV, se difundió por el mundo, especialmente por Latinoamérica.
De los moros, se dice, nos viene el apego por el agua y a normas higiénicas a veces exageradas. Ellos cultivaron una tradición de recolección y almacenaje del líquido, que se tradujo en la construcción de pozos, fuentes y aljibes, ideales para los tiempos de abundancia y escasez.
En el entorno de Country Club Plaza, en Kansas City, Missouri, deudor de la arquitectura española hija de la morisca, la profusión de fuentes es especialmente atractiva.
Algunas al modo de las típicas sevillanas, otras con motivos clásicos, y aun aquellas plenas de picardía contemporánea, como la denominada Boy urinating on a frog, a la que hice referencia en la entrada “Edificio de libros” (mayo/29/2009) por estar incluida en una lista de fuentes raras y atrevidas, aparecida en http://www.villageofjoy.com/, y que esta vez pude captar con mi propia cámara fotográfica.

viernes, 7 de agosto de 2009

Arquitectura española en Kansas City

Incluida en la lista ’60 of the World’s Great Places’, de la organización Project for Public Spaces, Country Club Plaza es una de las áreas urbanas de mayor belleza en Kansas City, Missouri. Para el conocedor de las tradiciones arquitectónicas españolas, pasear por ese entorno provoca el sorprendente disfrute de un estilo presente no solo en la Península Ibérica, sino además en la mayoría de los países latinoamericanos que estuvieron bajo su coloniaje.
De modo que para alguien como yo, amante de los arcos de medio punto, las techumbres de tejas, los barandales de madera, las cúpulas arábigas y los mosaicos, entre otros detalles que forman parte de un gusto estético heredado de la hispanidad y el criollismo, encontrar en el corazón de los Estados Unidos tal homenaje tuvo efecto similar al que dicen provocan los flechazos de cupido.
Construida en 1923, gracias a los proyectos del urbanista Jesse Clyde Nichols (1880-1950), quien contrató al famoso arquitecto Edward Buehler Delk (1885-1956), Plaza ocupa un espacio de 55 acres, a unas cuatro millas del Downtown de KC. Sus creadores se inspiraron en la arquitectura sevillana, de moda a principios del siglo XX en EE.UU., con excelentes ejemplares también en Florida.
Desde su inauguración cobró fama en la nación norteamericana y el mundo, por ser el primer distrito comercial en el planeta que al mismo tiempo agrupaba gran cantidad de tiendas y restaurantes (más de 150 y de una docena, respectivamente, hoy), y permitía el fácil acceso a ellos en los automóviles. Esa parte de la ciudad igualmente es sede de múltiples eventos culturales, pues junto a sus parques y plazas propicios para tales actividades, están sus galerías de arte, cine y librería.
A diferencia de muchas urbes coloniales hispanas, Country Club Plaza es un santuario del orden y el equilibrio, particularidad que al recorrerlo nos recuerda donde estamos a pesar de sus similitudes con aquellas.

domingo, 2 de agosto de 2009

¿Y ahora qué hacemos?

Por Eddie Rodríguez

Tiene razón Stephen Covey, autor de The 7 Habits of Highly Effective People, cuando dice que "la razón por la cual es fácil retomar y revivir viejas relaciones después de mucho tiempo es que, al no haber habido contacto frecuente, no han hecho falta los constantes ‘depósitos’ en la ‘cuenta bancaria emocional’ de las otras personas”.
Gracias a lo que dicta esa regla de las relaciones humanas, hoy disfruto -inmensamente- de la deliciosa oportunidad de retomar la amistad y la tarea de contribuir en diseñar el mundo con Carlos y Enmanuel. Han pasado 14 años desde que me despedí de Carlos y de mi Bayamo (centro del universo). Con Enmanuel he compartido durante visitas a La Habana, aunque también hace varios años que no nos encontramos.
Mi "súper integración psicológica" –por elección propia- con mi nuevo entorno, había archivado en remotos parajes de mi mente muchas experiencias que después de leer los posts de Enmanuel y de Carlos, han vuelto a mi mente como refrescante oasis en el desierto de complicadas decisiones que constituye el haber entrado en mis 40.
A propósito, ¡cuánto tiempo hace que no escribo -o pienso- en español! Aunque el castellano en las variedades cubana y mendocina, es el idioma oficial de mi hogar, el inglés -idioma que amo y continuo estudiando activamente cada día- ha remplazado secretamente a mi castellano y a mi cubano. Con Patricia, mi esposa y fuente de energía, y con mis hijos Stephanie y Gerardo, hablo frecuentemente en inglés, y así evito "el rollo que se me arma" por la connotación diferente que damos los argentinos y los cubanos a la palabra "ahorita".
Volviendo a la locura: Rock y algo más… ¡Qué programa! ¡Qué mundo! ¡Qué época! ¡Qué planeta! Al leer lo que han escrito mis amigos me doy cuenta de que lo que escribí en una canción hace 16 años, es más que un verso fresco inspirado por La Habana Vieja, una verdad indiscutible (por lo menos para mí): "uno no cambia, uno se muda de ser".
Qué suerte tuve de compartir años fructíferos con Carlos y Enmanuel, de tener la "intelectualidad" de ambos disponible como decoración de mi vida. Qué suerte tuve de que mi padre me "atrapara" en su mundo profesional y termináramos pasando tanto tiempo juntos en esa estación de radio. Qué suerte tuve de que mi madre fuera la "asesora" de cada paso que di y que dábamos Enmanuel, Carlos y yo en aquel entonces.
Esto me recuerda (la mente funciona así) que uno de mis "experimentos radiales" fue el grabar uno de los programas utilizando a mi sobrino Robertico, quien apenas aprendía a leer, como locutor. Ese 'episodio' lo conservo en un viejo casete, y ese sobrino es hoy un muy talentoso guitarrista quien tiene la suerte de tener a mi madre, de 80 años, como activa asesora, consejera y "manager".
(ROBERTICO EN LA ACTUALIDAD, CON SU ABUELA-CONSEJERA CELINDA, MADRE DE EDILBERTO, Y EL FAMOSO CANTATE CUBANO PABLO MILANES, EN CUYOS CONCIERTOS HA PARTICIPADO COMO GUITARRISTA)

Ya Carlos y Enmanuel han dicho suficiente en este blog sobre nuestro 'pasado glorioso'. Y espero que esta trilogía de posts sobre nuestro reencuentro sirva a quienes se atreven a leerlos como inspiración para apreciar a sus propios -seguramente pocos- amigos verdaderos.
Carlos, Enmanuel, Edilberto... ¿y ahora qué?.
Recordemos la ‘amenaza’ del Pequeño Príncipe: "Es triste olvidar a un amigo. No todo el mundo tiene un amigo".
Y que vuelva este blog a su camino de entretener, cuestionar e iluminar (Al leer artículos pasados escritos por Carlos, me sentí como deben haberse sentido los lectores de época que disfrutaron los artículos que hoy componen el Volumen 23, Periodismo Diverso, de las obras de nuestro José Marti).
Recuerden, lo importante es seguir en esto… ¿Qué es "esto"? Pregúnteselo a su alma.