sábado, 28 de marzo de 2009

Slumdog millionaire

Con no más de seis personas, en una sala para cientos, vi una de las películas que mayor cantidad de elogios ha recibido en los últimos tiempos: Slumdog millionaire, del director británico Danny Boyle. Ambientada en la India, con tema y actores del país asiático, es la repetida historia de la cenicienta, aunque en este caso vino ataviada de masculino para terminar transformándose en el príncipe de otra pobre y agraciada muchacha.
Pero más allá del subtexto relacionado con el clásico infantil, que hasta la saciedad nos han repetido a lo largo de la vida y seguimos creyendo, está una historia impactante por lo bien narrada y su trasfondo desgarrante. Jamal Malik, el protagonista, es el prototipo del chico nacido y crecido en medio de la pobreza más desoladora y que, sin embargo, no pierde el sueño de triunfar, sobre todo si eso le permitirá conseguir el amor de su vida.
Mientras veía el filme me vino a la mente La Ciudad de la Alegría, libro del francés Dominique Lapierre, que leí hace varios años en Cuba. Este se contextualiza también en uno de esos suburbios indios, paradigmáticos por las paupérrimas condiciones de existencia de quienes los habitan. Uno termina por preguntarse si en verdad es posible que hayan personas obligadas a vivir de esa forma. Y, sin dudas, no hay exageración en ello.
En Slumdog… hay escenas que van de lo puramente dramático al humor más auténtico. Me viene a la mente esa donde el pequeño Jamal defecaba en una deprimente letrina, mientras su hermano Salim le cuidaba la puerta. De pronto llega al barrio un famoso actor del que todos quieren un autógrafo, y por maldad Salim atranca la puerta de la letrina, impidiendo que Jamal vaya en pos de la deseada rubrica. Pero este, sin pensarlo demasiado, se lanza al pozo donde se acumulaban los desechos, y cubierto de porquería, como si fuera un pastel de crema, sale corriendo hacia el artista, siendo el primero en obtener la firma.
Vale la pena ver esta película. No solo por haberse llevado ocho de los diez Oscars a los que estaba nominada, entre otros premios en eventos internacionales de relevancia. Sobre todo por la manera tan brillante como Boyle sostiene su obra, con un ritmo trepidante y una anécdota que estimula las neuronas a pesar de sus lugares comunes, convirtiendo la visita al cine en una nueva y atractiva aventura.

viernes, 13 de marzo de 2009

Fridolin Schönwiese

Acabo de conocer a Fridolin Schönwiese (Viena, 1967), cineasta austriaco radicado en México, que está de paso por Kansas City. Lo trajo la grabación de las últimas imágenes de “Los cinco puntos cardinales”, largometraje en clave de documental que de inmediato irá a editar a su país de origen y estará listo este mismo año. Me lo presentó Esther Solís, locutora de la emisora hispana La Súper X, quien es una de las protagonistas de la cinta.
Una visita ocasional a Tres Valles, asentamiento rural del estado de Veracruz, fue el punto de partida para esta producción que le ha hecho venir varias veces a los Estados Unidos. Y es que allí descubrió uno de los fenómenos que más impactan la contemporaneidad mexicana y norteamericana: la inmigración masiva del sur al norte.
En el caso específico que le ocupa, hizo el hallazgo de una amplia comunidad de Tres Valles en Kansas City, que no solo se reúne bajo la alegoría de Tres Vallecitos, sino que se empeña en mantener viva en su seno las tradiciones de su terruño. Y en dicho propósito la Solís, conocida como La Jarocha y oriunda de aquel pueblo veracruzano, tiene un papel esencial.
“Los cinco puntos cardinales” se refiere al sueño de los mexicanos que salen de su tierra en pos de aspiraciones que a veces se reducen a trabajar para construir su casa y luego regresar, pero otras tantas se convierten en el nunca retroceder. Lo que, por cierto, no significa pérdida de identidad, pues en la distancia mantienen el apego a sus raíces.
Este será el segundo largometraje del vienés, quien se estrenó en el tema mexicano en 2005, con “Volver la vista” (35 mm, 90 min), donde presenta las experiencias de mexicanos en Austria y de austriacos en México, desde la perspectiva de dos camarógrafos, uno de cada país, que se van a filmar en la nación ajena.
Creador independiente del denominado cine de autor, Fridolin confiesa su aversión por el producto que generalmente nos llega a través de la televisión, así como su gusto por trabajar con amplitud de tiempo y libertad expresiva. En http://www.volverlavista.com/, se puede encontrar información sobre su filmografía.

viernes, 6 de marzo de 2009

martes, 3 de marzo de 2009

Zafra

Dicen por ahí que la zafra en Cuba no rindió lo que se esperaba. Sin embargo, ahora es que están cortando las cañas más robustas.