domingo, 2 de agosto de 2009

¿Y ahora qué hacemos?

Por Eddie Rodríguez

Tiene razón Stephen Covey, autor de The 7 Habits of Highly Effective People, cuando dice que "la razón por la cual es fácil retomar y revivir viejas relaciones después de mucho tiempo es que, al no haber habido contacto frecuente, no han hecho falta los constantes ‘depósitos’ en la ‘cuenta bancaria emocional’ de las otras personas”.
Gracias a lo que dicta esa regla de las relaciones humanas, hoy disfruto -inmensamente- de la deliciosa oportunidad de retomar la amistad y la tarea de contribuir en diseñar el mundo con Carlos y Enmanuel. Han pasado 14 años desde que me despedí de Carlos y de mi Bayamo (centro del universo). Con Enmanuel he compartido durante visitas a La Habana, aunque también hace varios años que no nos encontramos.
Mi "súper integración psicológica" –por elección propia- con mi nuevo entorno, había archivado en remotos parajes de mi mente muchas experiencias que después de leer los posts de Enmanuel y de Carlos, han vuelto a mi mente como refrescante oasis en el desierto de complicadas decisiones que constituye el haber entrado en mis 40.
A propósito, ¡cuánto tiempo hace que no escribo -o pienso- en español! Aunque el castellano en las variedades cubana y mendocina, es el idioma oficial de mi hogar, el inglés -idioma que amo y continuo estudiando activamente cada día- ha remplazado secretamente a mi castellano y a mi cubano. Con Patricia, mi esposa y fuente de energía, y con mis hijos Stephanie y Gerardo, hablo frecuentemente en inglés, y así evito "el rollo que se me arma" por la connotación diferente que damos los argentinos y los cubanos a la palabra "ahorita".
Volviendo a la locura: Rock y algo más… ¡Qué programa! ¡Qué mundo! ¡Qué época! ¡Qué planeta! Al leer lo que han escrito mis amigos me doy cuenta de que lo que escribí en una canción hace 16 años, es más que un verso fresco inspirado por La Habana Vieja, una verdad indiscutible (por lo menos para mí): "uno no cambia, uno se muda de ser".
Qué suerte tuve de compartir años fructíferos con Carlos y Enmanuel, de tener la "intelectualidad" de ambos disponible como decoración de mi vida. Qué suerte tuve de que mi padre me "atrapara" en su mundo profesional y termináramos pasando tanto tiempo juntos en esa estación de radio. Qué suerte tuve de que mi madre fuera la "asesora" de cada paso que di y que dábamos Enmanuel, Carlos y yo en aquel entonces.
Esto me recuerda (la mente funciona así) que uno de mis "experimentos radiales" fue el grabar uno de los programas utilizando a mi sobrino Robertico, quien apenas aprendía a leer, como locutor. Ese 'episodio' lo conservo en un viejo casete, y ese sobrino es hoy un muy talentoso guitarrista quien tiene la suerte de tener a mi madre, de 80 años, como activa asesora, consejera y "manager".
(ROBERTICO EN LA ACTUALIDAD, CON SU ABUELA-CONSEJERA CELINDA, MADRE DE EDILBERTO, Y EL FAMOSO CANTATE CUBANO PABLO MILANES, EN CUYOS CONCIERTOS HA PARTICIPADO COMO GUITARRISTA)

Ya Carlos y Enmanuel han dicho suficiente en este blog sobre nuestro 'pasado glorioso'. Y espero que esta trilogía de posts sobre nuestro reencuentro sirva a quienes se atreven a leerlos como inspiración para apreciar a sus propios -seguramente pocos- amigos verdaderos.
Carlos, Enmanuel, Edilberto... ¿y ahora qué?.
Recordemos la ‘amenaza’ del Pequeño Príncipe: "Es triste olvidar a un amigo. No todo el mundo tiene un amigo".
Y que vuelva este blog a su camino de entretener, cuestionar e iluminar (Al leer artículos pasados escritos por Carlos, me sentí como deben haberse sentido los lectores de época que disfrutaron los artículos que hoy componen el Volumen 23, Periodismo Diverso, de las obras de nuestro José Marti).
Recuerden, lo importante es seguir en esto… ¿Qué es "esto"? Pregúnteselo a su alma.

3 comentarios:

  1. Yolanda Molina:
    Carlos una vez más quiero decirte que celebro este rencuentro de amigos, mis deseos de que nunca más pierdan la posibilidad de estar en contacto y mis parabienes por la tenencia de una amistad tan hermosa, y ¡sigo sin poder comentar en tu blog!, un abrazo

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  2. ¡Qué buenos amigos tienes, Carlos!
    (Esperando estar incluido)

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  3. Osman, nos debemos un rencuentro en el futuro, pues si habiendo compartido solo en ocasiones durante un mes, hace no se cuanto tiempo en La Habana, hemos logrado mantenernos en comunicacion y descubierto algunos puntos en comun, como quiza los idiologicos y politicos, que seria si pudiesemos compartir mas a menudo. De mas esta decirte que tambien tu estas en mi lista de amigos. Recibe un abrazo.

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