lunes, 26 de enero de 2009

Decisión

Perteneciente a la tercera generación de pastores cristianos de su familia, el mexicano Roberto Moreno narra que una de sus abuelas vivió un siglo, a lo largo del cual hizo cosas que son contadas como proezas por sus descendientes.
Entre ellas, aprendió a leer casi a los 40 años con una Biblia; pasados los 50 puso un negocio donde llegaron a trabajar más de 30 personas; fundó junto a su esposo cinco iglesias; y, quizá la más relevante, nunca se le vio enojada.
Este último detalle no pasó inadvertido para Moreno, quien en una oportunidad le preguntó cuál era su secreto para mantener tan buen carácter. “Es fácil, hijo –le respondió la abuela-, cada mañana cuando despierto tomo la decisión de no dejarme robar la felicidad por nada ni por nadie”.

2 comentarios:

  1. Gracias, Charlie, por empujarme un poco y decidirme a estrenar mi bitácora.
    Un abrazo con sombrero tejano,
    Michael
    http://cubanosenhouston.blogspot.com

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